miércoles, 26 de octubre de 2011

Las fases de la restauración II



3. la tercera fase es la de reparación o carpintería. Consiste el eliminar los desperfectos que pueda tener el mueble, para lo que tendremos que desarmarlo y arreglar las partes que estén deterioradas, reconstruyéndolas cuando fuese necesario.

4. Pasamos ahora a la fase de protección, que se desarrolla una vez bien limpia la pieza y antes de darle el acabado final. En esta etapa del proceso aplicamos a la madera un tratamiento adecuado contra los insectos xilófagos. Si tiene carcoma, inyectaremos en los agujeros que deja este insecto un producto adecuado con ayuda de una jeringuilla.Mueble tallado a mano

5. Y el último paso es la fase de acabado. Podemos igualar el tono de la madera u oscurecerla utilizando nogalina, un tinte extraído de la corteza del nogal que se aplica fácilmente y se seca en un par de horas. Después, tendremos que aplicar dos capas de tapaporos, lijando suavemente en el sentido de la veta entre ambas manos y también al final.

Cómoda vintage

Una vez transcurridos unos días, procederemos a dar el acabado al mueble. En este punto del proceso, emplear los productos de antaño como la goma laca o la cera de abejas sería lo más normal, ya que aportan un acabado bello, pero muy delicado. Actualmente, existen en le mercado productos más específicos que te ayudarán a conseguir un aspecto natural y, a la vez, más resistentes.

Las fases de la restauración



1. Estudio preliminar de la pieza. Este primer paso es obligarlo, pues supone el acercamiento al mueble en cuestión. Debemos analizar cuidadosamente el objeto para conocer cómo es, su estilo, el tipo de madera, si está chapado o no, en qué condiciones se encuentre, si está muy deteriorado o poco, etcétera. Este estudio nos servirá para decidir cómo vamos a restaurarlo, y qué técnicas y materiales vamos a emplear. Un aspecto a tener en cuenta: existe una regla de oro en restauración que propugna que el profesional debe intervenir en su justa medida, sin excederse, y sin incluir piezas nuevas, a no ser que sea totalmente imprescindible.



2. El siguiente paso es la fase de limpieza, en la que se eliminará la suciedad que el paso del tiempo ha ido acumulado sobre nuestro mueble. Tendremos que retirar cualquier resto de barniz viejo, laca o pintura. Para hacerlo, se puede usar un producto decapante adecuado, que encontraremos en tiendas especializadas, y resulta fácil de usar. Se aplica sobre la madera, se deja actuar unos minutos, y se retira con la espátula, arrastrando así la suciedad.


Un consejo: si la superficie a decapar es grande, lo mejor es trabajar por zonas, ya que es importante arrastrar el decapante antes de que se seque. Otra forma de retirar el barniz viejo de la madera es lijando concienzudamente la superficie hasta que no quede ningún resto.

jueves, 13 de octubre de 2011

Tipos de madera y cuidados


Madera barnizada: El principal problema de estos muebles suele ser que, por efecto del sol o la humedad. Pierden brillo, en este caso aplicaremos una mezcla de alcohol, aceite de linaza y limón a partes iguales.Comedor Le france

Madera sin tratar: Merece una especial atención, por lo fácil que se manchan y estropean, ya que tiene los poros abiertos y se impregna de polvo o cualquier líquido que se derrame. Para su perfecto lavado y mantenimiento es importante que, en primer lugar, se elimine el polvo de la superficie con una aspiradora, para luego lavarlo con un trapo humedecido y secarlo.


Comedor Cuore

Podemos aclarar el color de la madera, frotando la superficie con un paño empapado en agua con lejía y oscurecerlo, con tintes, químicos o naturales. Ante cualquier marcha hay que reaccionar rápidamente. Si cae alcohol, hay que lavar con un cepillo y agua jabonosa. Si son manchas de grasa, hay que espolvorear polvos de talco. Y si se trata de manchas de cera, hay que rascar con un cuchillo y pulir la zona con papel de lija fino. Estas manchas también se pueden recubrir de sal fina y frotarlas después con un corcho limpio, ligeramente humedecido con agua limpia para eliminar la sal.

Tipos de madera y cuidados

Madera lacada: Estos muebles llevan varias capas de una laca con resistencia mayor que el barniz y, para su mantenimiento, es aconsejable limpiarlos con una gamuza empapada en leche sin hervir. Cuando estén bien secos, hay que pasarles otra gamuza. Si sufren algún desperfecto, conviene repararlos eliminado en primer lugar la laca del mueble, con un paño con alcohol o gasolina.




Una vez eliminada, hay que pasar por la zona una lija fina- aplicando después un producto impregnador incoloro para terminar, de nuevo, con la laca. Para arreglar ralladuras, lo más recomendable es utilizar ceras y tintes específicos.


Madera encerada: Lo mejor es repasarlos con un paño mojado en leche caliente. Si aún así sufren marcas de agua producidas por un vaso, se eliminarán restregando con un tapón de corcho limpio. Si, por el contrario, son manchas antiguas, frotaremos con cenizas de cigarrillo previamente humedecidas, y repasaremos con un paño seco. Para las manchas de vino, fruta o café, grasa o aceite, lo mejor es la esencia de trementina o su versión sintética, el aguarrás. Después, se nutre el mueble con cera de abeja.