martes, 19 de abril de 2016

El antes y después de cualquier cómoda

Ayer hablamos cómo los muebles vintage son perfectos para cambiar cualquier estancia de nuestra casa. Hoy vamos a ver cómo sin tenemos algún mueble de este tipo de en casa, también le podemos dar un cambio radical e incluso apostar por tonos pasteles para actualizarlo.


Aunque parezca mentira este tipo de trabajos son más sencillos de lo que parecen y muy gratificante si conseguimos recuperar un mueble de nuestra abuela o con mucha carga sentimental. Como materiales básicos vamos a necesitar: lija de distintos granos, masilla, una imprimación y pintura

El primer paso es evaluar el estado del mueble, quitar los tiradores para tratarlos con productos especifícos de metal  y ver si hay térmitas o cualquier problema de hongos en la madera. 



Una vez vistos estos productos podemos pasar a usar masilla si hay arañazos profundos y luego optar por una pintura que nos guste. Podemos dar como paso previo una capa de imprimación para hacer que los colores se fijen mejor y con menos problemas.